A principios de año se aprobó el ingreso de cerezas chilenas a Japón. Actualmente sólo falta completar algunas etapas administrativas, estimándose que la próxima temporada de cerezas sería la primera en enfrentar la serie de requisitos que exige el gobierno japonés para el ingreso de esta fruta desde Chile.

Si bien es una gran noticia para la producción chilena debido al valor que tiene esta fruta para el consumidor nipón, Chile no tiene experiencia en la exportación de esta fruta con fumigación con Bromuro de Metilo previa al embarque, por ello se deberán extremar los cuidados de post cosecha para llegar con fruta de calidad exigida por este mercado.

En principio la única variedad aprobada para iniciar el programa de exportaciones es Bing ,sin embargo, es muy probable que una vez que se haya acogido el reclamo de EEUU frente a la OMC en cuanto a la aprobación de la especie y no de la variedad, Chile debería también presentar la petición de aceptación de la especie en japón y evitar el enorme gasto que significa la ejecución de los protocolos por variedad. Cabe destacar que ya fue aprobado en manzanas, permitiéndose el ingreso de todas las variedades de eeuu a Japón.

Es importante notar que las cerezas es una de las pocas frutas en que la "demanda excede por mucho la oferta", según declaraciones de exportadores americanos que hoy producen más de 3 millones de cajas de 8,2 Kg en California y más de 7 millones en Washinton y Oregon. Chile por su parte, exporta en torno al millón de cajas de 5 Kg. Por ello se espera que un mejoramiento tecnológico de la especie en Chile, que tienda a una mejor y más larga distribución del periodo de cosecha y a una mayor regularidad en la producción utilizando variedades más resistentes a partiduras y precoces, por ejemplo, impactaran positivamente a exportadores y productores.

Ahora bien, concentrando la atención en el nuevo mercado las pregunras son: ¿Qué le gusta al consumidor japonés? y ¿Cuáles son las variedades que se adpatan a la demanda y soportan mejor los requsitos de tratamientos cuarentenarios? Mirando estos aspectos, se puede decir en general, que en Japón gustan de las variedades de carne blanca por ello Rainier consigue buenos precios, sin embargo, y debido a la gran oferta de EEUU, se ha producido una buena aceptación de las variedades rojas, pero se aprecia un castigo en el precio cuando estas llegan muy oscuras. Probablemente se deberá hacer un ajuste a la estructura de variedades con que cuenta Chile para abastecer en buena forma este interesante mercado una vez que se abra la posibilidad de ingresar con otras variedades, aunque Bing se adapta bien y se esperaría que se mantenga como parte importante de las exportaciones a Japón.

Importaciones de cerezas a Japón

Japón es un gran importador de cerezas, actualmente los volúmenes se acercan a las 13.000 ton. al año, de las cuales el 99% es aportado por EEUU en su temporada que va desde abril a Agosto (Gráfico 1) y el 1% restante es aportado por Nueva Zelandia que ingresa al mercado en Diciembre.

Un aspecto por todos conocido es que Chile enfrentará una escasa competencia de este mercado. El abastecedor de contraestación es Nueva Zelandia, pero sus niveles de colocación son menores y alcanzan a los 25.000 Kg. anuales (3000 cajas de 8,2 Kg) y las expectativas para este proveedor se limitan a un leve incremento debido a la escasez de clima apto para el cultivo del cerezo. No obstante, una probable amenaza es Australia, debido al incremento en las plantaciones y a la cercanía de este mercado. Actualmente el objetivo de Australia es abastecer el mercado local, y no se sabe de gestiones para el ingreso del producto australiano al mercado japonés.

Variedades y Procesos

EEUU puede ingresar al mercado japonés con Bing, Brooks, Tulare y Rainier. La temporada pasada California colocó 900.000 cajas de 8,2 Kg, de las cuales, 60% correspondían a Bing, 15% a Tulare a Brooks y 10% a Rainier. Ésta última es la de menor participación en las exportaciones debido solamente a la sensibilidad de su piel, debiéndose extremar los cuidados en cosecha, lo que encarece el proceso. Sin embargo los japoneses gustan de las cerezas de carne blanca y pagan por ello cuando llegan al mercado en buenas condiciones.

Es interesante observar que esta cantidad representa del orden de 1,5 veces las exportaciones totales de Chile.

EEUU embala la cereza a granel para luego ser reemabalada en Japón en unidades más pequeña para el consumidor final. Los calibres que se envían son entre 12R y 11R, tamaños más grandes como 10R y 9R normalmente se embalan juntos y reciben precios premium.

La necesidad de fumigar ha hecho que se modifique el proceso típico de embalaje que incluye el enfriamiento por hidrocooling inmediatamente después de la cosecha. En este caso, y debido la necesidad de mantener la fruta con cierta temperatura para la fumigación, se ha optado por aplicar hidrocooling al final, previo al embalaje. Lo más frecuente es encontrar el siguiente orden en el proceso:

-Cosecha

- Separación de Racimos

- Selección

- Calibraje

- Guarda en bins para fumigación

- Fumigación

- Selección en línea exclusiva

-Hidrocooling

- Embalaje

- Desacho

Todo el proceso se realiza en líneas exclusivas en agua a baja temperatura con lo cual se evita la deshidratación. La segunda selección se efectúa para sacar las cerezas dañadas por el Bromuro de Metilo. En proceso completo toma 4 días entre la cosecha y el consumo en japón.

Flete

La fumigación condiciona la fruta a flete aéreo solamente. Durante la temporada 2000, Los exportadores americanos han negociado fletes que oscilan entre los US$ 19 y US$ 23 por caja a Japón. Mirando este ítem, se esperaría que fuera un aspecto a ser tratado en forma temprana por los exportadores, por la dificultad que ya se experimentan los otros carozos para conseguir una disponobilidad regular de espacio aéreo, lo que podría convertirse en un gran cuello de botella en el mediano plazo para las exportaciones de productos frescos y altamente perceptibles.

Conclusiones:

La primera conclusión es que efectivamente Chile presenta una posición privilegiada como abastecedor de cerezas a nivel mundial, aspecto que debe ser mejor explotado y la apertura del mercado japonés puede ayudar al proceso.

Si bien el mercado está y Chile cuenta con la posición, se deben efectuar ajustes a la producción que implican la extensión de la temporada de cosecha y usar alternativas de embalaje de atmósfera modificada que extenderían la vida de pos cosecha de las variedades tardías, entre otros.

La primera experiencia de exportación de cerezas para el mercado japonés en la temporada que se avecina, será básicamente de prueba, debido al ajuste que se requiere con la incorporación de fumigación al proceso y porque sólo se aprobó el ingreso de resto de las variedades lo que permitirá mejorar la extensión de la oferta y con ello el volumen de ser enviado a Japón. 

En cosecuencia, la nueva categoría de Chile como proveedor de cerezas a Japón, lo convertiría junto con EEUU en los principales proveedores de este producto y en posibles socios estratégicos, debido a que ambos deben enfrentar similares requisitos de tratamientos cuarentenarios y a que las relaciones comerciales entre Japón y EEUU son estrechas y la posibilidad para los exportadores americanos, de extender su oferta con producto chileno y abastecer a sus clientes japoneses en contraestación, no deja de ser atractiva. Por ello, se esperaría, que una vez finalizada la temporada americana, que durante estos días esta en su peak, los exportadores comienzen los contacto en Chile en busquedade cerzas para Japón.

Exprtaciones de cerezas desde EEEUU a Japón

La temporada se inicia la segunda quincena de abril con la producción de California en Bakersfield, y se extiende hacia el Norte concluyendo con la producción de Stockton y alrededores (Lodi y Santa Clara), época es que se inicia la producción de Washington. Esta amplia distribución y el amplio rango de variedades diversas en cosecha, permite wue EEUU tenga una oferta de cerezas desde fines abril a agosto, o entre 15 a 18 semanas, a diferencia de Chile en que la temporada se extiende desde noviembre a la primera quincena de enero entre 8 y 10 semanas.

Cabe destacar que la oferta temprana de EEUU en Japón es premiada con altos precios, periodo en que la demanda es muy sensible a los incrementos en volumen. Durante la temporada 2000, el mercado japonés abrió con un precio se US$ 120 CIF por caja de 8,2 Kg, en la semana 17 (24 al 29 de abril), este precio se mantuvo por tres días, ubicándose el resto de la semana en US$ 115 (Gráfico 2). Los exportadores consideran normal una baja de 10 % cada semana en el precio duante las cuatro primeras semanas de ofertas, luego tiende a estabilizarse. La oferta tardía de Washington no alcanza los precios de inicios de temporadas, entre otras razones debido a la competencia local que ingresa al mercado en forma conjunta. Esto hace que los precios se igualen con otros mercados como Taiwán y Europa en la medida que avanza la temporada y se pierde la ventaja de Japón (Gráfico 3).

Desde el punto de vista de Chile, se esperaría que mediante un manejo eficiente de los volúmenes, se manatenga un precio atractivo durante toda la temporada, porque no habría otra oferta que compita tan fuerte con la Chilena. No obstante, la producción temprana siempre tiene el ataractivo de la novedad, y la extensión de la zona de producción hacia sectores más tempranos se aprecia recomendable. Esto requeriría sí, de la incorporación de variedades adaptadas a menos frío invernal y a un ajuste en el manejo de la dormancia y brotación en esa especie. Por otra parte se debe aprovechar la ventaja de menor riesgo de lluvias cecanas a la cosecha en las zonas más tempranas, con lo cual se amplía el abanico de posibilidades a aquellas de buena calidad de fruta pero sensibles a la partidura.

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